Trump: un mandato presidencial para el liderazgo
Algunos de los mejores y más sólidos intelectuales estadounidenses trabajan actualmente en la Administración Trump. Es por ello que este primer año de presidencia ha sido tan exitoso.
Algunos de los mejores y más sólidos intelectuales estadounidenses trabajan actualmente en la Administración Trump. Es por ello que este primer año de presidencia ha sido tan exitoso.
En estos tiempos que corren, pocos esperaban que el Presidente de Estados Unidos fuera a ser un hombre con principios. De modo que una gran mayoría, empezando por los medios de comunicación, están claramente descolocados.
l Presidente Trump ha hecho historia en el mes de enero, y no sólo por haber superado un año en la Casa Blanca atacado sin piedad por la mayoría de los medios de comunicación en guerra con él por ser un conservador coherente.
Los granjeros y la gente del campo han sido históricamente la columna vertebral de Estados Unidos. Han alimentado al país física y espiritualmente con sus productos y valores. El Presidente Trump
Si usted sólo ve o lee las noticias de los grandes medios de comunicación, se perderá lo importante de la presidencia de Donald Trump.
El Presidente Donald Trump ha demostrado talla presidencial durante 2017 de forma constante. Una de esas ocasiones en las que ha proyectado su liderazgo como Comandante en Jefe de Estados Unidos ha sido con motivo de la proclamación de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional.
El presidente Donald Trump está demostrando durante su presidencia que es un estratega brillante que sabe nadar en aguas turbulentas y salir victorioso.
Las grandes ocasiones llevan implícitas grandes discursos. El Presidente Trump es un improvisador nato de discursos, que gusta de conectar con la gente con un lenguaje llano y simple que todos entiendan.
La Historia nos brinda lecciones que no debemos olvidar y conviene aprender bien. Ahora que vivimos una época excepcional, con Donald Trump en la presidencia, es clarificador comprender hasta qué punto es bueno para Estados Unidos tenerlo en la Casa Blanca.
En 2016 celebramos el Día de Acción de Gracias con la reciente victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales. Ya entonces, el consumo de los ciudadanos se disparó ante la euforia que produjo su elección
Ha transcurrido un año desde la mágica noche electoral del 8 de noviembre de 2016 en la que Donald Trump, el outsider que dinamitó las primarias republicanas y derrotó y humilló a la demócrata Hillary Clinton en las presidenciales, sorprendió al mundo con una gran victoria que muchos en Estados Unidos ya esperábamos.
Cualquier analista o ciudadano mínimamente inteligente está disfrutando este último año las meteduras de pata históricas de los medios de comunicación y de una prensa progresista manipuladora que no da ni una.
La presidencia de Donald Trump no deja de generar buenas noticias, la mayoría de las cuales no son cubiertas de forma adecuada en los medios de comunicación y la prensa de tendencia progresista.
En cualquier agenda conservadora auténtica la reducción fiscal es una prioridad. Para Trump también lo es. Desde que ocupa el Despacho Oval está trabajando con intensidad para que el Congreso apruebe una reforma fiscal histórica que devuelva el dinero a los contribuyentes.
Tres ejes ha marcado el Presidente Trump ante las Naciones Unidas en un discurso brillante y firme en sus ideas. Que la avalancha de noticias diarias no nos haga olvidar la importante e histórica intervención de Trump. Más soberanía nacional, menos burocracia y más resultados.
El huracán del verano no ha sido Harvey, o nal menos o el único. El huracán Trump se ha desatado en este tiempo estival con una actividad sorprendente que ha mantenido el funcionamiento de la presidencia a todo gas.
Hay una característica que define al Presidente Trump en este período de tiempo: lo impredecible de sus decisiones. No tiene nada que ver con su ideología o cambios de opinión, y sí con un talante estratégico que descoloca a amigos y enemigos.
Defensa, industria farmacéutica, ciberseguridad, desregulación, justicia, infraestructuras, programas de formación y aprendizaje laboral, tecnología…. Los campos que abordan el Presidente Trump y su Administración han sido de todo menos cómodos y fáciles.
Estados Unidos siempre ha innovado en materia tecnológica y marcado los avances en este campo de una forma asombrosa. La tecnología estadounidense está en la base del progreso de esta nación y de la creación de riqueza.
¿Rusia? ¿Estado Profundo? ¿Filtraciones? ¿Noticias falsas o sesgadas de los medios? El ciudadano se puede preguntar si todo eso ocupa y preocupa al Presidente Trump. La respuesta es nítida: apenas nada.